Carabela portuguesa

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Carabela portuguesa

La carabela portuguesa (Physalia physalis), es una de las medusas que cuesta menos identificar, sobre todo porque a diferencia del resto, esta se encuentra mayoritariamente flotando por la superficie del mar, dejando su capucha fuera del agua, mientras que deja sus tentáculos libres por el mar, capturando sus presas gracias a que es una de las medusas más venenosas de todas. Esta medusa también recibe el nombre de fragata portuguesa, botella azul o incluso falsa medusa, algo que explicaremos a continuación.

Fragata portuguesa, imagénes

La fragata portuguesa flota sobre el mar.

Características de la Carabela portuguesa

Aunque comúnmente se la incluye dentro de la categoría de medusas, a nivel científico no se la considera como tal, ya que no se trata de un solo organismo, sino que es la agrupación de varios de ellos que viven en total armonía formando un único cuerpo por lo que cada una de estas hidroides va a cumplir una función totalmente diferente pero que van a ayudar a la supervivencia de toda la colonia. Esto es una cualidad de las medusas hidrozoos, puedes conocer estas y otras clases de medusas en el enlace que te proporcionamos.

Foto medusa carabela portuguesa

La medusa carabela portuguesa es una colonia de hidroides.

Aunque el veneno de esta medusa no entra dentro de niveles extremos en los que pueda matar a una persona sin remedio, se considera una de las más peligrosas y venenosas, siendo el dolor que producen muy fuerte, dejando marcas en la piel e incluso cicatrices difíciles de reducir.

Morfología de la fragata portuguesa

Lo que más a caracterizar a esta falsa medusa es la forma que tiene, dejando de lado la forma habitual de campana que tienen otras medusas, encontrándose en todo momento con una parte de su cuerpo flotando, mientras que otra se queda sumergida. Los hidroides que se encuentran flotando se le conoce como neumatóforo, pudiéndose considerar como la zona que protege el interior y partes vitales de la carabela portuguesa. Una de estas partes es su sistema digestivo formado por otros hidroides llamados gastrozoides. También dentro se encuentran los gonozoides, encargados en la reproducción de la especie y lo que llamaríamos tentáculos, que hacen de defensa de depredadores y arma con la que capturar presas, denominada dactilozoides.

Fondo de escritorio falsa medusa

Los dactilozoides forman los tentáculos de la medusa.

Los tentáculos de estas carabelas portuguesas son su parte más peligrosa y como nota importante, pueden llegar a medir nada más y nada menos que 50 metros, habiéndose encontrado otras en alta mar con más del doble de esta cifra, por lo que su alcance va más allá de lo que podemos imaginarnos. Estos dactilozoides están preparados para capturar a sus presas gracias a sus cientos de miles de nematocistos, siendo estos las células encargadas de reservar una mezcla enorme de venenos que atacan al sistema circulatorio y nervioso del animal, para su posterior digestión. Para saber más sobre las características físicas de las medusas te recomendamos que te dirijas a la categoría sobre ello en nuestro portal.

Pólipo superior de la falsa medusa

Cuando hablamos del pólipo superior de la carabela portuguesa nos estamos refiriendo a esa capa que recubre su organismo y que está completamente hermético. Este tiene un color azul muy característico, variando en algunas ocasiones de azul a morado siendo una característica especial de esta especie.

Imagen medusa carabela portuguesa

El color azul de la falsa medusa la identifica.

Dentro de ella podemos encontrar una serie de gases como el argón, pero lo que más abunda es el oxígeno y el nitrógeno. Su tamaño puede aumentar relativamente pasando de los 15 centímetros a más del doble de su estado normal. Esta virtud de aumentar su tamaño al tomar aire en su interior la hace poder tomar velocidades en alta mar de más de 20 metros por segundo.

Hábitat y distribución

A esta medusa no le gusta el frío, por eso intenta siempre buscar zonas que tengan un clima tropical y más caliente, también aceptará el clima templado, pero en estos casos su población es mucho más reducida. La concentración de la fragata portuguesa se sitúa sobre todo en el océano Pacífico, en algunas zonas destacadas del Atlántico y pequeñas poblaciones del Índico. Se han dado casos en los que han llegado a España grandes cantidades de esta especie, y se han encontrado incluso casos en los que se las ha visto en el propio mar Mediterráneo.

No son una especie de medusas que les guste la independencia y la soledad, sintiéndose mucho más protegidas cuando van en grupos grandes que cuando estos son de pocos miembros, por eso siempre que se ven, suelen situarse entre las miles de medusas.

Veneno y picadura de la carabela portuguesa

El veneno de la medusa carabela portuguesa es utilizado principalmente para alimentarse, entre su dieta se encuentra sobre todo el plancton que quedan adheridos a sus tentáculos y son digeridos con suma facilidad. Por otro lado también están los pequeños peces que pasan por sus tentáculos pensando que son algas teniendo un mortífero final. Cuando un pez o molusco los toca, se produce una inyección de un veneno muy potente que es capaz de paralizar a su presa en cuestión de segundos. Cuando estos han caído en sus redes, van acercándolos poco a poco a su cavidad gastrovascular, lugar que, con la ayuda de los hidroides encargados de esta función, dará comiendo la digestión.

En el caso de las picaduras a humanos, este no suele ser mortal, aunque tiene síntomas muy graves como dolores abdominales muy fuertes, vómitos continuados, y sobre todo dolor sumamente intenso en el lugar que se ha producido la picada. El problema de este veneno es que si una persona es alérgica o su estado de salud es débil, si puede llegar a causar problemas graves e incluso la muerte debido a una parada cardiaca. Por eso, si se tiene constancia de que hay fragatas portuguesas cerca de la zona de baño, los niños, enfermos y ancianos deben evitar bañarse como prevención. Si quieres conocer consejos para la picadura de la medusa fragata portuguesa entra en nuestro enlace, que te llevará a una sección para saber como tratar al herido.

Si se ha sufrido una picadura de la falsa medusa lo más importante es que debe ser retirado todos los tentáculos que hayan quedado adheridos a la piel, siempre haciéndolo con guantes de goma, ya que aunque se encuentre la medusa muerta, estos son capaces de seguir segregando veneno. También se recomienda dirigirse rápidamente al médico para suministrar un vendaje y medicamentos que mejoren el estado del paciente.

Existen especies que no solo pueden dar caza a la carabela portuguesa, sino que además la utilizan a modo de arma para conseguir alimentarse. Es el caso del pez payaso, el cual no le afecta el veneno de esta medusa y se aprovecha de esto para esconderse entre sus tentáculos, esperando a que consiga caer otro pez, molusco o plancton para comérselo el mismo.

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